Antecedentes

 

En abril de 2013 se adquirieron dos (2) fincas de palmas aceiteras por el valor de B/. 1,929,043.70; desglosados de la siguiente manera:

 

Finca ubicada en Alanje (78 hectáreas)       B/.  1,014,723.85

Finca ubicada en Aserrío (70 hectáreas)      B/.     914,319.85

Total de inversión inicial                                 B/.  1,929,043.70

 

La palma de aceite es el cultivo oleaginoso que mayor cantidad de aceite produce por unidad de superficie, con un contenido del 50% en el fruto.  Además de su alto rendimiento por unidad de superficie, la palma de aceite es importante por la gran variedad de productos que genera, los cuales se utilizan en la alimentación y la industria.  Tanto como el aceite de pulpa como el de almendra (semilla) se emplean para producir margarina, manteca, aceite de mesa y de cocina, y jabones.  El aceite de pulpa se usa en la fabricación de acero inoxidable, concentrados minerales, aditivos para lubricantes, crema para zapatos, tinta de imprenta, velas.  Se usa también en la industria textil y de cuero, en la laminación de acero y aluminio, en la trefilación de metales y en la producción de ácidos grasos y vitamina A.

 

Las palmas aceiteras desarrollan su potencial de producción a la edad de 5 años, con la ventaja que desde el año 2 empiezan a producir fruto que ayudan a amortizar el gasto de la finca.

 

Según avalúo realizado el de enero de 2018, las fincas están valorizadas de la siguiente manera:

 

Finca Alanje (78 hectáreas)                          B/.  1,245,000.00

Finca Aserrio (70 hectáreas)                        B/.  1,250,000.00

Valor de fincas (2016)                                   B/.  2,495,000.00

 

Es decir, las mismas se han valorizado por un monto de B/.  565,956.30 balboas.

 

Las inversiones y los costos han variado en ambas fincas, por la locación en la que se encuentran cada una, puesto que tienen diferentes condiciones climáticas, tipo de suelos y propensos  a enfermedades.  De igual manera la producción de las mismas no son iguales dadas a las diferencias antes mencionadas aunado a los diferentes ciclos de cosechas de cada finca.  Cada finca se maneja independientemente bajo la supervisión de dos (2) ingenieros agrónomos (uno para cada finca), los cuales reportan directamente al gerente de la Cooperativa.